Acabo de salir de la reunión con el director de la película y todos los implicados en el proyecto. Ha sido una mañana complicada y me duele la cabeza. Me han hecho algunas pruebas médicas y de fotografía, me han examinado como a una pieza de carnicería, y han concluído que debo perder un total de 37 kilos.
37 kilos. Empezaré hoy mismo con una dieta estricta muy baja en calorías y en unas dos semanas estaré haciendo ejercicio físico en exceso. En dos meses tengo que haber perdido los primeros 20 o, preferiblemente, 25 kilos y, entonces, empezaremos a rodar. Luego seguiré perdiendo peso más lentamente, me debilitaré bastante y dejaré de hacer ejercicio poco a poco. Al final del rodaje habré perdido 37 kilos, pareceré un esqueleto andante, se me arrugará la cara, se me debilitarán el pelo y las uñas, me dolerá continuamente la cabeza, no tendré apenas fuerza y la gente me echará 10 años más. He preguntado si, por lo menos, tendré un control médico que no permita que me muera. Me han contestado: "claro, mujer, en cuanto te encuentres mal puedes ir al médico de la empresa". Qué alentador.
He aceptado. He aceptado porque soy actriz y este es un reto que emocionaría a cualquiera que se dedique a esto por verdadera vocación, como es mi caso. A pesar de que no sea un proyecto de Hollywood sino el de una ambiciosa productora de Bonn. Debe ser que además de mi amor al arte, necesito el dinero. Y que no tengo otros proyectos como para ponerme a elegir. Y que esto es idóneo para mi personalidad autodestructiva. Y que me apetece ser otra persona, un tiempo. Aunque no sea una persona mejor.
Allá voy. Creo que ya tengo hambre.
Jolín!!!! Espero que el rodaje no sea demasiado largo. ¿Cuanto pesas ahora?
Ramon.